No es una simple marcha, es la muestra concreta que la ciudadanía pide respeto

Desde el día que fue anunciado el pírrico aumento salarial la indignación del pueblo colombiano creció, promesas de cambio del señor Peñalosa que aun hoy en día no se ha visto un avance significativo en la ciudad de Bogotá y la venta de Isagén, aumentaron la desazón de un pueblo con sed de justicia.

 

Esta más que claro que con la venta de Isagén se abren las puertas para la venta de las empresas estatales y aun más demostrativo el acabose total de la educación pública y la muerte anunciada de la salud.

Movilizaciones como esta invitan a la ciudadanía en general a intervenir y pronunciarse de manera eficaz, los jóvenes por medio de expresiones artísticas y culturales exponen la solución para actos tunantes que sólo acrecienta la hecatombe.